Identidad de marca en activos turísticos: del storytelling al storyliving
- AGC Property

- 2 dic 2025
- 3 Min. de lectura
En un mercado saturado ya no es suficiente tener buena ubicación y fotos correctas. El huésped compara en segundos y solo se detiene donde percibe una propuesta clara, coherente y fiable.
La clave está en cómo se siente la experiencia, desde el primer impacto online hasta que termina el viaje.Eso es, en esencia, la identidad de marca de un activo turístico: no solo un logo o un nombre, sino el conjunto de sensaciones, mensajes y detalles que hacen que un edificio se perciba como una marca sólida, y no como “otro alojamiento más”.
En AGC Property trabajamos esta identidad como parte de la gestión del activo, no como un extra opcional.
Del storytelling al storyliving: hacer coherente la promesa
Durante años el sector ha repetido los mismos conceptos (“local”, “auténtico”, “diseño”, “premium”) mientras la experiencia era muy similar. Eso genera distancia entre lo que se dice y lo que el huésped vive.
El enfoque de storyliving parte de una premisa simple: si algo se promete, debe verse y sentirse en la experiencia real.
Definir qué experiencia debe ofrecer el activo
¿Qué papel debe tener este activo en el destino?
¿Qué tipo de huésped queremos atraer?
¿Qué tres ideas debería asociar el cliente a su estancia?
En AGC este ejercicio esto se aborda como parte del posicionamiento del activo: segmento, mix de demanda y franja de precio objetivo.
Extender esa lógica a todo el viaje del huésped
La identidad de marca solo funciona si es consistente en todo el recorrido:
Antes de reservar: fichas en OTAs, web y comunicación digital alineadas, sin mensajes contradictorios.
Reserva y pre-estancia: información clara, tono estable, sensación de control por parte del huésped.
Durante la estancia: forma de acceder, entender el espacio, recibir ayuda o resolver incidencias en línea con lo prometido.
Final del viaje: cierre de la relación, petición de feedback y señal clara de que el cliente es bienvenido de nuevo.
El rol de un gestor como AGC es que esta coherencia no dependa de personas concretas, sino de una definición clara de la marca del activo y de procesos que la sostienen en el tiempo.
Brand rituals: detalles que fijan la experiencia
Los brand rituals son pequeños gestos deliberados que se repiten y acaban formando parte de la personalidad del alojamiento. No son grandes inversiones, pero sí una forma eficaz de:
Diferenciar el activo en un entorno homogéneo
Reforzar la percepción de cuidado y profesionalidad
Generar comentarios positivos de forma natural
Desde AGC se incorporan de forma discreta en el modelo de operación del activo, con un objetivo muy concreto: mejorar la experiencia percibida y, con ello, los resultados del inmueble.
Identidad de marca como palanca de valor
Cuando el activo tiene un posicionamiento claro, una experiencia coherente y unos rituales definidos:
Deja de competir solo por ubicación y precio
Es más legible para el huésped: se entiende qué ofrece y para quién
Tiende a generar mejores reseñas, basadas en experiencia global
Se percibe como un producto más profesionalizado y, por tanto, más atractivo para el mercado inversor
AGC Property integra esta visión en la gestión diaria:
Definiendo el rol de cada activo en el destino y en la cartera del propietario
Alineando operación, servicio y comunicación con esa definición
Midiendo el impacto en desempeño económico y reputación
En definitiva, pasar del simple storytelling al storyliving y trabajar algunos rituales de marca bien escogidos permite que un edificio turístico deje de ser “una opción más” y se convierta en una marca que el cliente busca, recomienda y está dispuesto a valorar mejor.
Ese es el terreno en el que AGC aporta valor: convertir alojamientos en activos de marca sólidos, coherentes y orientados a resultados.





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